Sí, tu máquina de tufting tiene un pequeño altavoz. Y emite un pitido si hay problemas. Si tu máquina de hacer mechones emite un pitido, está intentando decirte que tiene problemas para terminar un ciclo y que tienes que comprobar qué es lo que va mal.

Puede deberse a varias razones, y hay acciones específicas que puedes emprender para resolver estos problemas:

  1. Necesidad de lubricación: Esto es lo que más ocurre. Si tu pistola de tufting emite un pitido con cada puntada, es probable que necesite lubricación. ¿Se sienten secas las varillas metálicas? Aplica unas gotas de aceite lubricante a las piezas móviles de tu máquina. Quieres que las varillas estén MOJADAS. La lubricación regular es esencial para el buen funcionamiento de tu pistola de tufting.
  2. Hilo atascado: El hilo atascado en el engranaje o en la aguja de la máquina también puede provocar pitidos. Desconecta la alimentación y mueve manualmente el engranaje para liberar espacio y retirar el hilo atascado. ¿Sucede mucho? Pasa el hilo por el lado izquierdo de la máquina para evitarlo, ya que los engranajes que suelen enganchar el hilo están en el lado opuesto.
  3. Materiales gruesos: Esto suele ocurrir cuando se hace el mechón sobre líneas de mechón ya existentes, se utiliza hilo demasiado rígido o grueso, o se emplean tejidos gruesos como el lino. Para solucionarlo, espacia las líneas, utiliza hilos más finos y evita hacer un mechón excesivo en una zona.
  4. Problemas con el sensor: Si no se da ninguno de los problemas anteriores, comprueba el sensor del lado derecho de la máquina. Puede que sea necesario realinearlo si ya no hace contacto correctamente cuando la aguja vuelve a entrar en la máquina.

Además, es crucial que mantengas tu máquina de hacer mechones con regularidad:

  • Mantenimiento periódico: Sigue una rutina de mantenimiento que incluya la limpieza y lubricación de tu máquina de tufting. Utiliza aceite lubricante 3 en 1 o similar, y aplícalo antes de cada sesión. Pon la máquina en marcha brevemente después de la lubricación para distribuir el aceite uniformemente y limpiar cualquier exceso de aceite. Guarda tu máquina adecuadamente para mantenerla en condiciones óptimas. Para limpiar, coge un cepillo pequeño para quitar el polvo entre todas las piezas.

Si abordas estas cuestiones específicas y mantienes un cuidado regular, puedes asegurarte de que tu máquina de tufting funcione eficazmente y reducir la probabilidad de pitidos u otros problemas de funcionamiento.