Rug of the week series tuftingeurope 3 La silla de tufting de Tini: puro juego y proceso

La silla de tufting de Tini: puro juego y proceso

En el corazón de Berlín, la artista Tini está dando una nueva vida a tesoros de segunda mano, mechón a mechón. Conocida por su curiosidad y su enfoque práctico, siempre está explorando nuevos materiales y técnicas.

Su última creación es en parte arte textil y en parte renovación de mobiliario: una silla reciclada con tufting que empezó como un hallazgo en la calle y terminó con una gran cantidad de lana, color y lecciones aprendidas por el camino.

El tufting llegó a la vida de Tini en el otoño de 2022, a través de un taller que rápidamente despertó un amor duradero por este oficio. Sin embargo, no fue hasta dos años después cuando adquirió su propio equipo y empezó realmente a experimentar en su propio tiempo y espacio.

Lo que la atrajo fue el aspecto físico del tufting, la satisfacción de fabricar algo a mano y cómo, sencillamente, hacía que todo lo demás pasara a un segundo plano. “Me hace olvidar mis preocupaciones y problemas durante un pequeño paréntesis de tiempo”.

♻️ Una silla reciclada con tufting

La vio en la calle y decidió darle otra oportunidad. En lugar de pensar demasiado en el diseño, se dejó llevar, dibujando a mano alzada y trabajando con colores que simplemente combinaban bien. La idea no era buscar la perfección, sino probar algo nuevo y disfrutar del proceso.

image7 La silla de tufting de Tini: puro juego y proceso

Aun así, el proceso no estuvo exento de contratiempos. Intentó utilizar yute como tela de soporte por primera vez, pero no dejaba de romperse por razones que no alcanzaba a comprender. Tras varios intentos frustrantes, volvió al algodón y empezó de nuevo. Otras lecciones vinieron del lado del tapizado: escatimar en el material acabó dificultando todo el proceso.

“Debería haber hecho el respaldo en un marco nuevo en lugar de intentar encajarlo todo en uno solo”, admite. Al final, hubo justo la superficie de tufting necesaria para cubrir el asiento y el respaldo, pero ya ha tomado nota de lo que haría de forma diferente la próxima vez: ser más generosa con los materiales y quizás volver a intentar usar yute, tras averiguar qué falló.

Más allá del hilo y la tela, la restauración de la silla implicó una sorprendente cantidad de trabajo detallado. Limpiar la suciedad del interior de las patas, pulir el marco, sustituir tornillos… cada pequeña tarea contribuyó a crear una pieza que se siente personal y completa.

Lo más hermoso de este proyecto no es solo el resultado final, sino lo que representa. Tini ha encontrado en el tufting no solo un oficio, sino una escapada lúdica y una forma de suavizar sus tendencias perfeccionistas. “Estoy muy contenta de haber conocido el tufting hace unos años”, afirma. “Me ha ayudado a dejarme llevar y a materializar mis ideas de una forma más alegre e intuitiva”.

image0 La silla de tufting de Tini: puro juego y proceso

Puede seguir el viaje colorido y en constante evolución de Tini en Instagram en @tinituft. Ya se trate de muebles viejos o de lana virgen, tiene un don para convertir lo que pasa desapercibido en algo realmente especial.

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